Siempre he creído que el primer abrazo con una persona es revelador. Hay al inicio una sorpresa brevísima, en la cual tu memoria repasa de modo casi instantáneo todos los cuerpos que has abrazado en el pasado, compara ese nuevo cuerpo, lo clasifica e inconscientemente lo evalúa, lo cotiza, lo etiqueta.
Tu nombre escrito en el agua, I. González Frei. Tusquets Editores, Barcelona, 1a ed. Abril de 1995, pp. 55